20090108
20090102
20081026
20081013
La ética de las corridas de toros (Francis Wolff)
La corrida no es ni inmoral ni amoral en relación con las especies animales. La relación del hombre con los toros durante su vida y su último combate es desde muchos puntos de vista ejemplo de una ética general. Su primer principio sería: hay que respetar a los animales, o al menos a algunos de ellos, pero no en igualdad con el hombre. Los deberes que tenemos hacia otras especies, incluso las más próximas a nosotros, están subordinados a los deberes que tenemos hacia los demás hombres, incluso los más lejanos. Y la ética general de la corrida es justamente la codificación de este principio. Pues la moral de la lidia se resume a esto: el animal debe morir, el hombre no debe morir. Es desigual, por cierto, pero esta desigualdad es justamente moral en su principio. Si las posibilidades del hombre y del animal fuesen iguales, como en los juegos del circo romano, ¿no sería bárbaro? En la corrida el toro muere necesariamente, pero no es abatido como en el matadero, es combatido. Porque el combate en el ruedo, aunque sea fundamentalmente desigual, es radicalmente leal. El toro no es tratado como una bestia nociva que podemos exterminar ni como el chivo expiatorio que tenemos que sacrificar, sino como una especie combatiente que el hombre puede afrontar. Tiene, pues, que ser con el respeto de sus armas naturales, tantos físicas como morales. El hombre debe esquivar al toro, pero de cara, dejándose siempre ver lo más posible, situándose de manera deliberada en la línea de embestida natural del toro, asumiendo él mismo el riesgo de morir. Sólo tiene el derecho de matar al toro quien acepta poner en juego su propia vida. Un combate desigual pero leal: las armas de la inteligencia y de la astucia contra las del instinto y la fuerza. La corrida es, pues, lo contrario de la barbarie porque se sitúa a equidistancia de dos barbaries opuestas. Si el combate fuese igualitario, su práctica sería innoble para el hombre puesto que el valor de la vida humana se vería reducido al del animal -como en la formas de barbarie antigua que eran los juegos del circo romano-. Si el combate fuese desleal, su práctica sería innoble para el toro, puesto que el valor de la vida animal se habría reducido al de una cosa -como en la barbarie moderna que suponen las formas extremas de ganadería industrial-. En la corrida el hombre no lucha ni contra un hombre ni contra una cosa. El hombre afronta su «Otro».
Una buena moral hacia los animales es también una moral diferenciada. No podemos ni debemos tratarlos a todos de la misma manera, al perro y al mosquito, al chimpancé y al toro bravo. Tenemos que ajustar nuestra conducta a lo que ellos son: sus necesidades, sus exigencias, sus tendencias, etc, evitando siempre el riesgo de antropocentrismo. Ahora bien, el toro de lidia es un animal naturalmente desconfiado, dotado como muchos otros animales «salvajes» de una especie de instinto de defensa, en su caso particularmente desarrollado, que se manifiesta desde el mismo momento de su nacimiento, la bravura, que lo incita a atacar de manera espontánea contra todo aquello que potencialmente pueda ser un «enemigo». Esta acción (o reacción) es la base de todas las tauromaquias. Y toda la ética taurómaca consiste en permitir a la embestida del toro, a esa fuerza activa, a esa naturaleza, manifestarse. La corrida no consiste en matar una bestia. Es todo lo contrario. La corrida, como su propio nombre indica, consiste en dejar al toro correr, atacar, embestir. Afrontar un animal desarmado, inofensivo o pasivo sería propio del matadero. La ética de la corrida consiste en dejar que la naturaleza del toro se exprese. Doblemente: en su vida, en su muerte.
Durante toda su existencia, en el campo, está en libertad. Y vive de acuerdo con su naturaleza «salvaje», rebelde, insumisa, indócil, indomable. En el momento de su muerte, combate hasta la muerte también de acuerdo a esa misma naturaleza: brava. Por cierto, el hombre quiere combatir, lo elige, cuando el animal está obligado al combate, no lo elige. Sin embargo el valor de la elección es un valor humano, la voluntad es una facultad humana, por tanto es cierto que el toro «no quiere el combate», pero no porque sea contrario a su naturaleza de combatir, sino porque es contrario a su naturaleza de querer, de elegir. Toda la ética del combate del ruedo consiste en permitir que la bravura del toro se manifieste. Expresarse, para el torero, es una cierta manera de estar inmóvil delante del toro; expresarse para el toro es una cierta manera de estar móvil, de moverse delante de cualquier adversario, congénere o no. Durante la lidia, el torero puede expresarse pero también debe permitir al toro expresarse a sí mismo, y lo que tiene por decir el toro bravo es algo así como: «Defenderé mi terreno, todo el ruedo es mío, todo el espacio es mi espacio vital, haré huir a cualquier extraño que lo pise, cogeré al que ose aventurarse, te expulsaré seas quien seas, volveré sobre ti para coger, y más, y más...» Ésta es la voz del toro bravo, tal como la hace oír el torero leal. El respeto por el toro en la plaza consiste en comprender esta voz que habla y finalmente hacerla cantar, en hacer pues una obra de arte con esa embestida natural y con su propio miedo de morir.
20080815
George Carlin. El sueño americano
“Yo lo veo así: Durante siglos el hombre ha hecho todo lo posible para destruir, interferir y defile la naturaleza: Cortar bosques, agujerear montañas, envenenar la atmósfera, despoblar los océanos, polucionar rios y lagos, destruir pantanos… Así que cuando la naturaleza contraataca y golpea al hombre en la cabeza y en las pelotas yo lo disfruto. No tengo ninguna simpatía por el ser humano. Ninguna. Y no importa el problema al que se enfrenten los humanos, ya sea natural o causado por ellos,yo siempre espero que vaya a peor”.
“Nunca me ha importado lo que le suceda a este planeta, esta especie, este país… Y estar emocionalmente distanciado le da al artista completa libertad para atacar, para observar sin ese runrún constante de “Esto podría ir mejor, amigos.”
“Lo que realmente me liberó fue cuando empecé a darme cuenta de que no me identifico con el ser humano, con la nación y, de hecho, durante la mayor parte de mi vida, no me he identificado con el grupo local, no importa cuál fuera: la escuela, las Fuerzas Aéreas, mi familia, mi religión, el comercio… Así no tengo participación en los resultados.”
En este video muestra su visión sobre el sistema educacional, laboral, económico y social de EEUU y como esta sometido y mantenido por unos determinados intereses.
.
Otras actuaciones de George Carlin:
Religión
20080814
...adictas a su agresor...
En cierta manera, todo esto es una consecuencia de la pésima "educación sentimental" recibida. Vivimos en una sociedad radicalmente nueva (ultraindividualista, utilitarista, economicista) con los viejos esquemas de las relaciones humanas. Éste es un tiempo nuevo y necesita relaciones humanas nuevas. La mayoría de las personas no están educadas para garantizar su INDEPENDENCIA EMOCIONAL y nos movemos por la vida como minusválidos afectivos, huérfanos permanentes de afecto. La dependencia sigue fomentándose como algo positivo, mientras la dignidad de la persona sola se pone en duda. Día tras día se nos bombardea con anuncios (tipo Meetic, Match, etc) para "ordenarnos" buscar nuestra "media naranja", como si persona no fuera ya algo entero, completo. Luego queda el tema del juicio social a tus relaciones personales, la pareja como sinónimo de éxito, la soltería como expresión de fracaso. Y, últimamente, además, la necesidad económica de ser dos para poder mantener un hogar, dados los bajos salarios y los problemas de acceso a la vivienda. En resumen, hay una gran mayoría de hombres y mujeres formados para ser dependientes emocionales, que negarán cualquier realidad con tal de no asumir dignamente su valía como individuos, aunque sea en soledad. Y esa negación de la realidad lleva, indefectiblemente, a la violencia.
20080807
Beatriz Preciado, filósofa transgénero y pansexual
Tengo 37 años. Nací en Burgos y vivo entre París y Barcelona. Soy filósofa y enseño Teoría del Género en la Universidad de París VIII. Vivimos juntos mi novia, una perra bulldog, un gato y yo. No quiero reproducirme. No creo en la nación ni en Dios. Mi perra se llama Pepa.
¿Es usted hombre o mujer?
Esta pregunta refleja una ansiosa obsesión occidental.
¿Qué obsesión?
La de querer reducir la verdad del sexo a un binomio.
¡Es que hay hombres y hay mujeres...!
Yo dedico mi vida a dinamitar ese binomio. ¡Afirmo la multiplicidad infinita del sexo!
"Hay tantos sexos como personas", dice un amigo mío. ¿Sería eso?
Sí, me gusta. Eso de hombre y mujer son construcciones culturales. Así pues, tampoco hay homosexuales y heterosexuales.
En tal caso, ¿qué hay?
Un transgénero pansexual. En caso de que hubiera que definirse, así me definiría yo.
Pero hay vaginas y penes, hay tetas y testículos, hay estrógeno y testosterona...
Sí. ¿Y?
Que eso no es cultura, ¡es biología!
Esgrimir rasgos anatómicos (o bioquímicos) para fijar identidades sexuales ¡es cultural! Hasta 1868, por ejemplo, no hubo heterosexuales y homosexuales.
¿Ah, no?
Son términos formulados por Kertbeny. Antes había prácticas sexuales varias. Médicos y juristas parcelaron nuestra anatomía igual que los teólogos hacían con la divinidad.
¿Con qué criterios?
Visuales, en principio: el aspecto anatómico discriminaría hombres y mujeres. Y si algún cuerpo no encajaba bien como uno u otra, era un monstruo, una patología.
¿Eso está superado?
Mire a mi amigo Thomas Beatie... Él expresa que esa idea del sexo como binomio es sólo una falsilla, que "el sexo" no existe.
¿Se refiere a ese hombre embarazado?
Ese cuerpo que la vista condicionada definiría hombre de pelo en pecho... con su vistoso embarazo que definiría de mujer.¡Es sólo mi amigo dinamitando el dichoso binomio! Thomas se siente hombre (tomó testosterona y se extirpó los pechos) pero mantuvo órganos reproductores con los que concebir un hijo por inseminación. ¡Es estupendo!
Lo cierto es que Thomas nació mujer.
Nació biomujer. Es biomujer la asignada mujer al nacer. Y es tecnomujer la que se asigna mujer a sí misma, usando técnicas para ello.
Así, Thomas es un tecnohombre...
Sí, con su transcuerpo.
Y mucha ingeniería química mediante.
¡Menos de la que usan cada día millones de mujeres en todo el planeta! La píldora - inventada para reducir la natalidad de los negros en Estados Unidos- es un cóctel químico que construye hoy a la mujer.
¡Liberó la sexualidad de la mujer!
En cierto modo… También inhibe su libido. Lo cierto es que la feminidad, desde la píldora, es una ficción. La píldora ¡finge menstruaciones! La feminidad es hoy una construcción biotecnopolítica: una suplantación hormonal de los 12 a los 50 años. La biomujer es hoy tecnomujer,es ya transexual.
¿Qué dicen las feministas de esto?
No les gusta oírme. Pero les sugiero la reflexión de que la píldora es la sustancia más vendida de toda la historia de la humanidad... y motor de la industria pornográfica. Ha permitido que el sexo genere más capital que la reproducción, ha lubricado nuestro biocapitalismo farmacopornográfico.
¿Bioca... qué?
Estamos en un capitalismo en que los fármacos generan beneficios millonarios mediante la pornografía para el ojo masculino..., que es también otra invención cultural.
¿Y qué ojo tiene usted?
Yo, al estilo drag king,expropio los códigos de la masculinidad, desde los indumentarios (corbata, traje oscuro...) hasta los bioquímicos (testosterona).
¿Toma usted testosterona?
Sí, en forma de gel. Aplicado en la piel, el testogel es absorbido e incorporado al torrente sanguíneo.
¿Con qué efectos?
Siento más fuerza física, más hambre, más libido, más excitación genital, más ganas de caminar, más músculo y menos grasa... Eso sí, tengo que eliminarme el vello. Al verme, la gente se pregunta: "¿Qué es, un tío o una tía?". ¡Generar esa pregunta me interesa!
¿También usted querrá tener hijos?
No me apetece reproducirme. En todo caso, adoptaría a un niño con síndrome de Down.
¿Qué le dicen sus padres, Beatriz?
Han llorado lo suyo... Yo, en Burgos, me hubiese muerto o me habrían encerrado: sobreviví largándome a París. He ido instruyendo a mis padres, van entendiendo cosas... Me interesa. Con mi madre mantengo charlas que enloquecerían a Almodóvar...
¿Le sorprendió la ley española de matrimonio homosexual?
España es medieval y nórdica a la vez. Pero reproduce la convención: yo preferiría abolir el modelo del matrimonio, ya obsoleto.
De niña, en el colegio, ¿a usted le gustaban los niños o las niñas?
Nunca me sentí chica, pero tampoco chico. Tuve ligues con niñas, estaban más disponibles. Me gustaban los juegos de niños, eran más divertidos. A mí, la verdad, me gustaba todo: ¡esa avidez es lo que me caracteriza! Me tildaban de "marimacho", es el precio...
Su sociedad le proponía una identidad.
La sociedad propone unos precipitados de identidad, cada individuo asume uno... y acabas pensando que eso eres tú. Y no.
¿No? Entonces..., ¿qué soy yo?
Es una pregunta ociosa y viciosa: pregúntate mejor qué procesos te han llevado a pensar "yo soy esto".
Entrevistas - 02/04/2008 9:48 - Autor: Victor M. Amela - Fuente: La Vanguardia
20080704
Citas de Así habló Zaratustra. (Nietzsche)
- El hombre es el sentido de la tierra.
- La grandeza del hombre está en ser un puente y no una meta: Lo que en el hombre se puede amar es que es un tránsito y un ocaso.
- ...le gustaba mirar a la cara a todas las cosas que duermen.
- Tres transformaciones del espíritu os menciono: como el espíritu se convierte en camello, como el camello en león y como el león, por fin, en niño.
- ¿Quien es el gran dragón al que el espíritu no quiere seguir llamando señor ni dios? <<Tu quieres>> se llama el gran dragón, pero el espíritu del león dice <<yo quiero>>.
- Detras de tus pensmientos y sentimientos, hermano mío, se encuentra un soberano poderoso, un sabio desconocido, llámase <<si-mismo>>. En tu cuerpo habita, es tu cuerpo.
- Una cosa es el pensamiento, otra la acción y otra la imagen de la acción.
- Valerosos, despreocupados, irónicos, violentos así nos quiere la sabiduría: es una mujer y ama siempre únicamente a un guerrero.
- Manos invisibles son las que peor nos doblan y maltratan.
- ¿Vosotros decís que la buena causa es la que justifica la guerra? Yo os digo: La buena guerra es la que santifica toda causa.
- Cada pueblo habla su lengua propia del bien y el mal: el vecino no la entiende. Cada pueblo se ha inventado su propio lenguaje en costumbres y derechos.
- En verdad quien poco posee, tanto menos es poseido.
- Al hombre del conocimiento le disgusta bajar al agua de la verdad no cuando está sucia, sino cuando no es profunda.
- ¿Has visto ya dormir a tu amigo para conocer cuál es su aspecto?
- Leyes de superación de los pueblos: Griegos: Siempre debes ser tu el primero y aventajar a los otros: a nadie, excepto al amigo, debe amar tu alma celosa. Persas: Decir la verdad y saber manejar el arco y las flechas. Judios: Honrar a padres y madres y ser dóciles con ellos hasta la raiz del alma. Alemanes: Guardar fidelidad y dar por ella el honor y la sangre aun por causas malvadas y peligrosas
- Los mas lejanos son los que pagan vuestro amor al prójimo; y en cuanto os juntais cinco, siempre tiene que morir un sexto.
- Dos cosas quiere el varón auténtico: peligro y juego. Por ello quiere él la mujer, que es el mas peligroso de los juguetes.
- Pero una juventud tardía se mantiene joven durante mucho tiempo.
- No hay que dejarse comer en el momento que mejor sabemos.
- Símbolos son todos los nombres del bien y del mal: no declaran, solo hacen señas. ¡Tonto es quien de ellos quiere sacar saber!
- Mil senderos existen que aún no han sido recorridos.
20080625
Calendario Maya
El calendario Maya consiste de tres cuentas: La primera es el Choenilkin Sansamal o Tzolkin, una cuenta de 260 días, es el equivalente Maya a la Cuenta Mexica de los Días. Segunda el Haab, frecuentemente llamado año vago. El Haab es un año de 365 días, sin días bisiestos. compuesto por 18 meses (Uinal) de 20 días (Kin), mas 5 días “vacíos”. (18x20+5=365), y por ultimo esta la Cuenta Larga.
El año 2012 marca el final de la Cuenta Larga. Esto es de significante importancia no solo para el estudio del los diferentes mecanismos del calendario Mesoamericano, pero también para la astronomía moderna. La Cuenta Larga termina en Diciembre del año 2012 y consiste de 7,200 cuentas ininterrumpidas del Tzolkin. El ciclo básico de la Cuenta Larga es el Tun, un año de 360 días, consistente de 18 meses de 20 días. Estos Tunes se cuentan repetidamente en un ciclo de veinte, conocido como un Katun. Cada Katun consiste de 7,200 días o 19.7 años. Estos Katunes de 19.7 años se agrupan en dos tipos de cuentas, una consistente de 13 Katunes de 93,600 días o 256.27 años trópicos, llamada Ronda de Katunes y la otra consiste de 20 Katunes, a este ciclo se le llama Baktun, (400 Tun) y consiste de 144,000 días o 394.26 años trópicos. Un ciclo de 13 Baktunes se llama Oxlakatun. La Cuenta Larga se lleva en el grupo de estos Oxlakatunes. Para ser precisos la Cuenta Larga es una cuenta de 1,872,000 días solares o 5125.3661 años trópicos.
La Cuenta Larga fue creada por los antiguos Olmeca, la estela de la Cuenta Larga mas antigua es de 236 a.C. La Cuenta Larga funciona como un cronómetro que cuenta el número de días solares entre dos fechas. Hay dos versiones de sus fechas de inicio y final. Del 11 de Agosto de 3114 a.C. al 21 de Diciembre 2012 o del 13 de Agosto de 3114 a.C. al 23 Diciembre 2012. De acuerdo a cálculos modernos las Pléyades se encontraban entonces a pocos grados del equinoccio vernal. Pero mas importante el 13 de Agosto es el día del pasaje zenital del sol en la latitud de la ciudad Maya de Izapa. en donde se encontró una de las estelas de la Cuenta Larga mas antiguas.
Examinemos 4 eventos astronómicos que sucederán en el año 2012. Cabe resaltar que todos estos eventos son locales es decir visibles solo desde la Tierra.
El primero, una alineación celestial (sol-estrellas) que ocurrirá el 20 de Mayo 2012 al mediodía, en la antigua capital Tolteca de Tollan, hoy Tula, Hidalgo. Cuando las Pléyades y el Sol se encuentran en el acme de su conjunción en el zenit de la bóveda celeste. Este transito de las Pléyades a lo largo del zenit del cielo el 20 de Mayo dura aproximadamente 70 años.
El segundo, un eclipse anular (cuando la luna casi cubre al sol). Mientras los eclipses son frecuentes, este es importante porque sucederá precisamente el 20 de Mayo del 2012 y será visible desde el sureste mexicano a las 5:56 PM. (23:56 UT). Dos días después el 22 de Mayo observamos que mercurio y Júpiter se alinean muy cerca del sol.
El tercer evento es una alineación planetaria, un transito de venus.
Debido a que los tránsitos de venus generalmente ocurren en parejas, este evento tiene dos partes. El primer transito ocurrió el 8 de Junio de 2004, el segundo, ocho años después, ocurrirá el 6 de Junio de 2012. Este fenómeno se debe a que 13 revoluciones trópicas de venus (2921.035 días) son prácticamente 8 años trópicos (2921.9375). Estos tránsitos son un fenómeno con un patrón de 243 años.
El cuarto evento astronómico importante es una alineación galáctica (sol-galaxia). El 21 de Diciembre 2012 seremos testigos de una conjunción del sol del solsticio invernal con el centro de la Gruta Negra de la Vía Láctea. Este también es un evento a largo plazo. Con una duración aproximada de veinte años.
Ambas alineaciones celestial y galáctica ya están sucediendo. Curiosamente estas dos alineaciones son invisibles al ojo humano, pues la luz del sol oscurece a las estrellas. Solamente el eclipse anular del 20 de Mayo y el transito de venus del 6 de Junio serán visibles al ojo humano. El transito de venus se repetirá en poco mas de un siglo en el año 2117, como parte del ciclo de pares de tránsitos de 243 años. El eclipse anular se repetirá en 54 años y 34 días en la misma zona geográfica de acuerdo al ciclo de Saros de Eclipses. Pero en el camino del águila, las constelaciones seguirán su marcha, hacia el este, las dos alineaciones; celestial y galáctica, correrán su curso, solo para regresar al final del siguiente ciclo precesional.
Recientemente la Teoría de que la Cuenta Larga fue creada para sincronizarse con estos eventos a adquirido popularidad. Pero esta teoría tiene varios problemas: Ni la alineación celestial, ni la alineación galáctica se pueden verificar a plena vista, y mientras que ha habido especulación sobre si los Mayas habían construido una “cámara oscura”, no podemos asumir que este fue el caso con los Olmeca. Estas dos alineaciones tienen periodos de tránsitos muy largos. Aproximadamente 20 años para la alineación del sol solstilcial con la gruta negra de la vía láctea. Y 70 años para la alineación del sol zenital y las Pléyades el 20 de Mayo. Dentro de estos periodos de alineaciones, la conjunción del sol con los centro de estos cuerpos celestiales dura de 5 a 15 años. Particularmente vista por el ojo humano. Esencialmente estas alineaciones se verán prácticamente iguales en el año 2011 o 2013.
Esto nos deja con dos eventos astronómicos importantes al final de la Cuenta Larga; el eclipse anular el 20 de Mayo del 2012, y la alineación planetaria visible que causa un transito de venus el 6 de junio de 2012.
El planeta venus tiene varias características similares a la tierra. Es aproximadamente del mismo tamaño y durante tránsitos de venus se ve como un punto negro 1/32 parte del tamaño del sol. El planeta venus tiene una relación sincrónica con la tierra. Una revolución trópica de venus alrededor del sol tarda 224.695 días solares. Una revolución trópica de la Tierra alrededor del sol tarda 365.2429878 días solares. Y un ciclo sinódico de Venus es de 583.92 días solares (el ciclo sinódico es el ciclo en el que vemos a venus como estrella de la mañana, para desaparecer detrás del sol y luego reaparecer como estrella del anochecer, para solo volver a desaparecer, esta vez frente al sol). En otras palabras 1 ciclo sinódico de venus es equivalente a 2.6 revoluciones de venus y 1.6 revoluciones de la Tierra. En 8 años trópicos hay 5 ciclos sinódicos y 13 revoluciones trópicas de venus. En estos 8 años los ciclos sinódicos se habrán movido en retrogrado (hacia atrás en el calendario) 2.33 días. Los antiguos mexicanos clasificaban a cada uno de los cinco ciclos sinódicos de cada periodo de 8 años con un portador.
Pero para facilitar esta explicación clasifiquemoslos como a,b,c,d,e. y dividamos a la esfera celestial en cinco partes iguales con cinco latitudes diferentes; 1,2,3,4,5.. De esta forma observamos que cada ciclo sinódico empieza con una sección diferente de la esfera celestial detrás de venus. A lo largo del tiempo en 249.4 años el ciclo sinódico “a” pasara de estar en el espacio “1” y se moverá en retrogrado al espacio siguiente. De esta forma los 5 ciclos sinódicos ocuparan los cinco espacios celestiales en 1247 años.
Los tránsitos de venus son muy importantes para entender el movimiento de las estrellas, estos tránsitos suceden cuando venus cruza frente al sol observado desde la tierra. La astronomía moderna solo ha observado 6 tránsitos de venus. Los tránsitos ocurren en un patrón predecible; dos ocurriendo separados por 8 años seguidos de uno 105.5 años después y otro 8 años mas tarde, después de 121.5 años el patrón se repite. Este patrón de tránsitos de venus es de 243 años. –8+105.5+8+121.5=243–. El ultimo transito ocurrió 8 de Junio de 2004 y el próximo ocurrirá el 6 de Junio de 2012.
Los Nodos de venus son los dos puntos, ascendiente y descendiente en donde los planos orbitales de venus y la tierra se cruzan. Los tránsitos de venus se dan por necesidad dentro de un margen de dos días de estos nodos. Son los únicos puntos en donde la tierra y venus pueden entrar en conjunción con el sol.
La linea de los nodos de venus (una linea imaginaria entre los dos nodos) se mueve pro grado (hacia adelante en el calendario) 2.2 días solares en 243 años. Este movimiento de la linea de los nodos de venus se debe al movimiento de torsión del plano orbital de venus en relación pro grado del equinoccio vernal. Curiosamente este movimiento pro grado (para adelante en el calendario) es sincrónico con el movimiento retrogrado (para atrás en el calendario) de los ciclos sinódicos de venus de 2.33 días acumulados en 8 años. Por ejemplo la serie de pares tránsitos de venus del nodo descendiente que ocurrió el 6 de junio 1761 y el 3 de junio de 1769 ocurren ahora el 8 de Junio de 2004 y el 6 de junio de 2012.
La Cuenta Larga consiste de 1,872,000 días solares. En ese periodo de tiempo hay 3,205.91 ciclos sinódicos de venus, equivalente a 3,205 ciclos sinódicos mas 536.83 días. Es decir 48 días después del 21 de Diciembre del 2012 se completan 3,206 ciclos sinódicos de venus. Este calculo nos lleva del 21 de Diciembre del 2012 al 7 de Febrero del 2013. Si consideramos que el transito de venus del 6 de junio es un tránsito del nodo descendiente (es una conjunción inferior) entonces el 7 de febrero (246 días después) venus empieza su desaparición como la estrella de la mañana y empieza su viaje detrás del sol en su periodo de invisibilidad superior. Como hemos visto, debido al movimiento de torsión del plano orbital de venus, los nodos de venus se mueven pro grado en el calendario 2.3 días cada 243 años. En el periodo de la Cuenta Larga el numero de días que los nodos de venus se han movido pro grado en el calendario es precisamente de 48 días. En otras palabras si el plano orbital de venus no presentara un movimiento de torsión, el 21 de Diciembre del 2012 seriamos testigos del principio del viaje de venus por detrás del sol en su periodo de invisibilidad superior.
Para determinar en que fase se encontraba venus en la fecha del comienzo de la Cuenta Larga. 12 de Agosto 3114 a.C.. (la fecha entre las dos mas aceptadas el 11 y el 13 de Agosto), tomemos el transito de venus del 9 de Diciembre de 1874 (una conjunción inferior) y restemosle cuatro periodos de 1247 años (el tiempo que tardan los cinco ciclos sinódicos en completar una vuelta al calendario.) Así llegamos a la fecha 9 de Diciembre de 3115 a.C. Puesto que sabemos que el 9 de Diciembre de 1874 fue una conjunción inferior, entonces podemos afirmar que el 9 de Diciembre del 3115 a.C. fue una conjunción inferior, mas no un transito. Entre el 9 de Diciembre del 3115 a.C. y el 12 de Agosto del 3114 a.C. hay precisamente 246 días. Así que podemos determinar que al principio de la Cuenta Larga, venus empezaba su viaje a través del periodo de invisibilidad superior (detrás del Sol).
Este investigador puede afirmar que los Olmeca que crearon la Cuenta Larga, estaban intentando enmarcarla entre dos periodos de invisibilidad superior de venus. También debieron haber conocido que los tránsitos de venus ocurren en un patrón de 243 años, para predecir el transito de venus del 2012. Por eso concluyo que La cuenta Larga fue diseñada para terminar en un día en que el sol solstilcial coincidiría con un periodo de invisibilidad superior. Es decir, una intención de la Cuenta larga es la de calcular 3206 ciclos sinódicos de venus y terminar el calculo en un año de en donde termina un ciclo de pares de tránsitos de venus.
Dentro de este marco de 3206 ciclos sinódicos de venus, la Cuenta Larga nos da una quinta parte de la medida de la precesión de los equinoccios establecida por sus creadores.
La precesión de los equinoccios es el fenómeno del aparente movimiento hacia el este de las constelaciones en la eclíptica del sol en relación al equinoccio vernal.
A estas constelaciones se les conoce vulgarmente por su nombres zodiacales. El periodo completo de una precesión de los equinoccios se le conoce como un Gran Año. Su duración se estima hoy en día en 25,786 años trópicos, el valor de precesión contemporáneo es de 50.26 segundos/arco anuales.
Es sumamente interesante notar que si multiplicamos la Cuenta Larga por 5 podemos ver que el Gran Año Olmeca estaba estimado en 25,627.84 años trópicos y su valor precesional es de 50.57 segundos/arco anuales, que es un 1/31 segundos/arco mas del valor contemporáneo de 50.26 segundos /arco anuales. Debido a esta diferencia que es igual a 31 años en una Cuenta Larga, me atrevo a imaginarme que las alineaciones celestial y Galáctica que los Olmeca esperaban ver al final de la Cuenta Larga ocurrirán 31 años después. Cuando El 20 de Mayo de 2043 las Pléyades están terminando su transito por el sol zenital y en el 21 de diciembre de 2043, el sol solstilcial está terminando su conjunción con la vía láctea. Virtualmente dando a luz a un nuevo Sol.
En otras palabras, al final de la Cuenta Larga, su calculo precesional esta corto por 31 años y su calculo de Venus por 48 días.
Estos dos cálculos demuestran un precisión extraordinaria. Y son un realidad un legado que nos permite visualizar como los antiguos Olmeca conceptualizaban el tiempo y el espacio.
20080619
Entrevista a Pierre Rabhi
Pierre Rabhi, uno de los activistas ecológicos más reconocidos en todo el mundo por su integridad y clarividencia, nos abre su mirada y sus palabras acerca de las causas de la crisis, sus efectos y las posibles soluciones. Nació en el desierto, y pasó del silencio, de los gestos imbricados con la tierra, con el agua y con el viento, del cosmos ordenado por la tradición, al caos y la densa oscuridad de los suburbios de París, la gran urbe alienante cuyo sistema adora al dios dinero. El destino quiso que Pierre Rabhi conociese esas dos polaridades, descubriendo la esencia de la naturaleza por un lado, y el "leit-motiv" de la sociedad contemporánea por otro, Con este bagaje eligió volver a la esencia, y con su esposa compró una granja en las tierras áridas de la región de Ardèche. Con gran esfuerzo, como el de todos los héroes humildes que tienen alma campesina, y practicando una agricultura respetuosa con el medio, demuestra a todos los que le observan y visitan que es posible vivir de la tierra, en armonía con ella, y conservarla para generaciones futuras. Su ejemplo pronto trasciende las fronteras y la vida le insta a viajar por todo el mundo. Ha dado innumerables cursillos y conferencias a agricultores de todas las nacionalidades, ha puesto en práctica su método en países como el Sahel y en otras partes de África y Europa, sembrando semillas de cordura, advertencias sobre el fin de los recursos y pensamientos de filósofo lúcido y noble, acerca de cómo permanecer cerca de la tierra, es permanecer cerca de nosotros mismos.
d) Cuándo llegó a París por primera vez, ¿cuál fue la diferencia principal que encontró entre el mundo de la naturaleza/tradición y el mundo de la ciudad/modernidad?
f) Antes se trabajaba para vivir, ahora se vive para trabajar. ¿Quedan aún trabajos que no alienen al hombre, y le permitan recuperar un tempo interior más armónico con la naturaleza? ¿Es una utopía pretender que el hombre tecnologizado de marcha atrás y vuelva a utilizar sus manos?
El crecimiento económico indefinido, se fundamenta en un sistema financiero basado en la angustia por la carencia y no en la satisfacción por tener. El ser humano moderno funciona cada vez más conforme a una sensación de carencia permanente, con la obsesión de “siempre más” y, evidentemente, esta opción fundada en la adquisición indefinida de bienestar arrastra con su violencia a comunidades para las que este principio no sólo carece de valor, sino que además es contrario a su concepción, con frecuencia frugal y moderada, de la vida.
j) ¿Cuál es la diferencia entre agricultura industrial y agroecología?
Se llegará a la satisfacción alimentaria del planeta haciendo que los campesinos sean autónomos, siempre y cuando sean suficientemente numerosos y estén movilizados en pro de la tierra para valorizar al máximo los recursos de su territorio y responder a sus necesidades alimentarias, a las de sus compatriotas y mucho más. Hoy en día, todavía contamos con suficiente agua, tierra, vegetales y animales como para poder responder a esa necesidad. Sin embargo, la configuración actual, con poblaciones concentradas en los polos urbanos, constituye un número de bocas que alimentar cada vez más numeroso y de individuos que ya no responden directamente a sus propias necesidades alimentarias. La agricultura ecológica puede alimentar al mundo, siempre y cuando se la incluya en un plan general de organización, dando al espacio rural su valor y movilizando una mano de obra actualmente ociosa.
l) ¿Qué es la soberanía alimentaria?
Este emplazamiento es, pues, muy concreto, pero no es el único. También actuamos en un "ecositio" en construcción en
La capacidad de acogida de esta estructura será probablemente de trescientas personas. También nos hemos asociado a otro centro de agroecología, Le Monastère de Solan, una explotación gestionada por monjas ortodoxas, con una producción agrícola y un espacio de experimentación de interés general, de preservación del medio natural y de acogida de público.
En lo que respecta al Mouvement International pour
o) ¿Puede asociar una reflexión poética a estas tres palabras: silencio, agua, árbol?
Entrevista de
Fuente: www.felixrodriguezdelafuente.com
Ver también el blog de Pierre Rabhi: www.pierrerabhi.org
20080522
De donde salen las cosas (The story of stuff)
Vídeo de unos 20 minutos donde se da una interpretación crítica del sistema socioeconómico que impera en nuestro mundo.
Versión doblada al español del vídeo de Annie Leonard. Producción del Video: Free Range Studios. Doblaje al castellano: Asociación Civil El Agora, Argentina. El vídeo original en inglés puede ser visto en http://www.storyofstuff.com/
20080425
Sobre el fundamentalismo ateo. (John Gray)
El filósofo y politólogo John Gray ha arremetido en un artículo publicado por la revista The Guardian contra los que él denomina “seculares fundamentalistas”, pensadores que, en los últimos años, se han dedicado a defender a ultranza el ateísmo. Según Gray, este radicalismo tiene su origen sobre todo en el surgimiento de los movimientos terroristas de los últimos años, que han alertado sobre los peligros de los fundamentalismos religiosos. Pero, cuidado, advierte el autor, el radicalismo ateo también alberga un peligro: parecerse demasiado a su enemigo. Gray concluye que, de cualquier manera, reprimir la religión es algo imposible, que lo único que consigue es que ésta reaparezca en formas degradadas y grotescas.
John Gray, famoso filósofo y politólogo británico, autor de libros como “Contra el progreso y otras ilusiones” o “Al Qaeda y lo que significa ser moderno”, publica en The Guardian un artículo titulado “The atheist delusion” en el que analiza la aparición, en los últimos años, de una corriente anti-religiosa defendida a ultranza por escritores y pensadores muy conocidos.
El título del artículo hace referencia, como no, al libro “The God Delusion" (en español “El espejismo de Dios), escrito por uno de esos pensadores a los que Grey ha bautizado como “fundamentalistas seculares”: el divulgador científico Richard Dawkins, quien reproduce en su site de internet el artículo de Gray en The Guardian.
Escribe Gray: “una atmósfera de pánico moral rodea a la religión. Vista, hasta no hace mucho tiempo, como una reliquia de la superstición cuyo papel en la sociedad declinaba constantemente, ahora está demonizada y es considerada la causa de los peores males que azotan al mundo”.
Miedo al terrorismo
Como resultado, se ha producido una explosión repentina en la literatura de un proselitismo del ateísmo. Hace unos años, señala Gray, resultaba difícil convencer a algún editor comercial para que publicase un libro sobre religión. Hoy, los tratados anti-religosos pueden convertirse en artículos que generen grandes beneficios económicos.
Entre los viscerales detractores de la religión, además de Dawkins, estarían según Gray, autores como Christopher Hitchens, Daniel Dennet, Martin Amis, Michel Onfray o Philip Pullman, entre otros.
El debate entre ateísmo y religión ni es nuevo ni tiene visos de ir a resolverse pronto. De un tiempo a esta parte, además, nuevos libros, artículos y comentarios en prensa ponen de manifiesto el auge de esta discusión, especialmente entre pensadores de habla inglesa.
Para algunos científicos, ha llegado el momento de que la religión sea sustituida por la ciencia. Para otros, como para el físico Frank Tipler, el cristianismo tiene una sólida base científica. Pero, más allá de estas elucubraciones ideológicas, ¿a qué se debe el auge del debate en la actualidad?
Según Gray, esta polémica ha venido alimentada en parte por los ataques terroristas de los últimos tiempos, especialmente el del 11 de septiembre de 2001: el fundamentalismo religioso puede llevar a actitudes extremas altamente peligrosas, señala.
Parecerse a su enemigo
En su artículo, Gray alerta a los “fundamentalistas seculares” del siguiente peligro: se están comenzando a parecer en algunas cosas a su supuesto antagonista (la religión).
Quizá, como decía Jorge Luis Borges, siempre “hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos”. Según Gray, justo eso es lo que está ocurriendo: el ateísmo más fervoroso renueva algunas de las peores características del cristianismo y del Islam, como el afán por conseguir una conversión universal, o la ausencia de duda ante la idea de que cualquiera que acepte sus preceptos transformará su vida.
La vía por la que el ateísmo llegará a todas partes para “salvar el mundo” serán las telecomunicaciones actuales. Gray afirma que los positivistas han creído durante años que con el desarrollo del transporte y las comunicaciones, el pensamiento religioso irracional llegará a marchitarse.
Pero, advierte el autor, estos fundamentalistas seculares creen en un mito muy arraigado: el del progreso, que supuestamente derivará en un secularismo generalizado en un mundo racional, alejado del irracionalismo de la religión.
Reprimir el instinto religioso
Es decir, que bajo el ateísmo más radical subyace una concepción histórica muy religiosa porque la creencia de que la historia es un proceso con una dirección proviene de la cosmovisión cristiana. Para Gray, aunque los humanistas seculares supriman el contenido religioso de sus ideas, continúan manteniendo creencias no del todo ateas.
Y, aunque es cierto que en numerosos países la religión ha decaído (como es el caso de España e Irlanda) en los últimos años, en otros ha ocurrido lo contrario: Estados Unidos, por ejemplo, no es hoy más secular que hace 150 años. Nada sugiere tampoco que los movimientos de decadencia de la religión vayan a ser irreversibles. Para Gray, la era secular podría ser en parte una ilusión.
El autor afirma por último que no se puede acabar con la religión, y que reprimirla es como reprimir los instintos sexuales: una empresa imposible. E intentar erradicar la religión sólo consigue que ésta reaparezca en formas grotescas y degradadas.
http://www.webislam.com/?idt=9734
20080313
Top 10 Life Lessons I’ve Learned From My Daughter (So Far)
From the moment of my daughter’s birth (and even before that) fatherhood has been a truly transformative experience. It’s rare that a day goes by without learning something about life from my Ella. And in many ways I really do see her as one of my most effective teachers.
So I thought it would be fun to share some of the personal growth lessons I have learned from Ella over the past four years. If you have children you will most likely recognize many of these. If you do not have children, you may find some of these corny or silly. Trust me, they are not. Every one of these lessons has had a significant impact on my life.
So here, then, are the top 10 Life Lessons I’ve Learned From My Daughter… so far!
1. Tomorrow’s Gonna Be a New Day.
When Ella was younger she would ask me, “Is tomorrow gonna be a new day?” I assured her that, yes, indeed, tomorrow would be a new day. Now that she’s reached the ripe old age of four, she gets it. And now she reminds me: “Don’t worry Dadda. Tomorrow’s gonna be a new day!” It’s good to remember that!
I the only one hearing a refrain from Little Orphan Annie in the background? “The sun’ll come out tomorrow…” Sure it’s cheesy, but there is a lot of power in recognizing that, no matter how difficult today is, tommorrow’s gonna be a new day.
2. Sometimes it’s Better to Make Up Your Own Rules
I already wrote about this one in the post Life Lessons from Candyland. But it’s an important one so I included it in this list.
Bottom line: Sometimes it’s best to throw away the rule book and make up your own!
3. Don’t Be Afraid to Show Your Enthusiasm.
Ella is not shy when it comes to showing her enthusiasm. If someone makes a suggestion that she likes she responds in a number of different ways depending upon her level of excitement. If she likes the idea, she’ll say something like, “That’s gonna be a great idea, Dada!” If she really likes the idea, she’ll nod her head vigorously and let out a loud, “Uh huh!” And if she really, really likes an idea, she starts jumping and galloping around, shouting, “Uh huh, uh huh, uh huh.” over and over and over and over…
My favorite part is when we’re at the dinner table and we make a suggestion (like for instance on a hot summer night when we, very rarely, suggest walking down to the ice cream shop in town) Ella will get so excited that she actually has to climb down off her chair so that she can run back and forth yelling “uh huh, uh huh, uh huh!” Sometimes her excitement is so powerful I’m afraid she’s going to fall off the chair!
Do you ever curb your enthusiasm? I know I do. Somewhere along the line most of us learned that stuff we really wanted or were really excited about could be taken away in an instant. Often the very things that were most exciting to us were used to get us to do or not do certain things: “Get dressed now or you can’t ride your bike today!” Or, “Stop saying that word or you’ll be grounded for a week.”
No wonder we’ve learned to hide our enthusiasm! We don’t want the good stuff taken away from us so we don’t let anyone know what we think is good! How messed up is that.
Well it sure is refreshing to watch Ella express her enthusiasm with no hesitation. Enthusiasm is contagious. People want a taste of enthusiasm. They want to know that it is safe to be happy about something.
So give it a try. The next time you discover something you really like, do a little happy dance and see what happens.
4. Feel your emotions fully.
Ella isn’t always happy. Like all kids she has moments of frustration and sadness. We’ve done our best to encourage her to fully feel those emotions and express them when they’re happening. It’s amazing to watch how Ella has learned to deal with these moments.
If something happens that causes Ella to feel frustrated or angry she’ll go into her room, close the door, lie down on the floor or on her bed and scream or cry for a minute or two. Then she opens the door, comes back out and says, “All better.” And usually she is. The frustration that was moving through her just needed to be let out.
How often have you held onto sadness, frustration, anger or grief? I know I’ve held onto stuff for a long time! And the longer I hold onto those emotions, the more powerful they become.
Much better to just let them out in the moment and let yourself be “all better!”
5. Walk On Walls Whenever Your Have The Chance
When was the last time you walked on a wall? Whenever I’m out walking with Ella and we pass a wall, whether it’s a curb or a retaining wall, Ella wants to walk on it. And now she gets me to walk on them with her: “Come on, Dada!” And I must say, if you haven’t walked on a wall in a while, give it a try. It’s a lot of fun!
The life lesson here is that we adult types tend to pass by opportunities for joy and exploration without even noticing them. These opportunities are all around us all the time. We just have to open our eyes and expand our perception. Hanging around kids (even if you don’t have your own) is a great way to do that.
6. Sometimes you have to do it alone (even if there’s someone right there who could help you).
I often feel a strong temptation to reach out to help Ella put her shoes on or put a puzzle piece in the right place. Simple tasks that I take for granted are a challenge for Ella, as they are for any child. If I were to constantly jump in and say, “Let me do that for you,” it would take her a lot longer to figure out how to do it.
It’s especially tempting to help her when she reaches that frustration point. But I’ve learned that if I let her go a little bit longer, just past that moment of frustration is when she succeeds.
In those moments I sometimes think of the scene in the movie, Ray, after Ray Charles has gone blind and his mother pretends she’s not in the room as he’s calling out for her help. In that moment, he discovers that he’s not as helpless as he thought.
It’s been a powerful lesson for me as a father and in my own life.
7. Know When to Ask For Help.
Now, while this one seems to contradict the previous lesson, they really work hand in hand. Let’s face it; there are some things that a four year old just can’t do yet. Ella is pretty good about trying to do things. And she is also pretty good about asking for help when she has reached the end of her patience: “Please help me, Dada.” Or if she’s tired or frustrated she might say, “I can’t do it, Dada.”
Her willingness to ask for help is a powerful lesson for someone like me: a die-hard do it yourselfer. Countless hours have been spent figuring out something that I could have easily asked or paid someone else to do.
Knowing when, and how, to ask for help is an important life skill to master. And I am learning from a master.
8. Don’t be attached to what you painted yesterday (or 2-seconds ago).
Ella is a prolific artist. She cranks out paintings and drawings faster than the fastest graffiti artist. And the beautiful thing about her creativity is that once she’s done, she’s done. There is no attachment to the painting she just created. She puts her piles of artwork into the recycling bin as easily as the Tibetan monks sweep their intricate sand mandalas back into dust. http://www.artnetwork.com/Mandala/gallery.html
I don’t know about you, but I have a hard time letting go of stuff I created 10-years ago! Ella’s willingness to let go of her creations leaves her open to the flow of creativity. She is not attached to what she painted yesterday. She does not compare what she is doing today with what came before. She is free to be open and just let it flow.
9. Singing Makes Everything Better.
No matter how traumatic a situation might be, whether it’s an overtired and cranky before bed tooth brushing meltdown or a big boo-boo, singing makes it better. Ella and I sing together on our way to preschool. We sing the silly tooth-brushing song we made up together. We sing the pee-pee song. We sing our favorite bedtime songs. Just about anything that you can say can be sung (hey, didn’t the Beatles write something about that?).
Singing is fun. Singing makes you smile. I wouldn’t be surprised if there’s research showing that singing releases endorphins. And most of us adult types tend to sing far too little. The 7-Dwarves knew what they were talking about when they whistled while they worked! So try adding a bit more singing into your daily diet.
10. Dance like no one’s watching (even when you’ve made sure that everyone is!)
Like most houses with young ones, the phrases, “Watch Dada. Watch Mama. Watch everybody!” are heard on a regular basis. Ella loves to dance. And when she does, she lets it all hang out. She makes up new dance moves on a regular basis: There’s the running back and forth dance, the sneaky dance, the jumping up and down dance, the spin around until you fall down dance, and of course Ella’s famous Jiggy-Jiggy dance!
Somewhere along the way, most of us lose that uninhibited ability to express ourselves. The voices of self-doubt come in and we become self-conscious of our performance. Watching Ella dance with all her heart, whether she’s alone or in front of a crowd, is a great reminder of the innocence and joy that we all have inside of us. Isn’t it time we start letting a little more of it out?
So there are the top 10 life lessons that Ella has helped me learn… so far. What lessons have your children taught you? I’d love to hear. Leave a comment below and share your lessons and stories.
www.evolvingtimes.com/2008/01/top-10-life-lessons-from-my-daughter.htm
20080217
SURPLUS
20080213
Desprenderse del pasado
¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó tu relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentalmente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!
20080110
"Doctrina del shock"
...sólo una crisis -real o percibida- produce un cambio, y cuando llega esa crisis, el cambio que desencadena depende de las ideas que haya en el entorno...(Milton Friedman -Uno de los grandes defesores del libre mercado-)
20071219
Responsabilidad del cristianismo en la destrucción de la Naturaleza
Recientemente, sin embargo, todo este trabajo teológico entró en crisis. La teología de la creación con su dimensión antropológica y, especialmente, con la importancia atribuida al mandato de dominar la Tierra, está siendo actualmente cuestionada. Esta crítica ha surgido en los países más ricos y desarrollados. G. Bateson, ya en 1970, planteaba la cuestión desnuda y crudamente: “Si ustedes colocan a Dios fuera del universo, en aras de su creación, y si ustedes cuentan que han sido creados a Su imagen, entonces ustedes se considerarán, de un modo totalmente lógico, como exteriores a las cosas que les rodean, e incluso opuestos a ellas. Y como ustedes se apropian de todo lo que pertenece al espíritu para ustedes sólos, pensarán que el mundo que les rodea se encuentra totalmente privado de este espíritu, y que, por tanto, no tiene derecho a ninguna consideración moral o ética. El medio ambiente parecerá que les pertenece para el único objetivo de ser explorado por ustedes. Así, pensarán que la unidad de sobrevivencia estará compuesta por ustedes mismos, por sus semejantes y por sus próximos, situándolos en oposición al medio ambiente de otras unidades sociales y de otras razas, o de los animales o, incluso, de los vegetales”. Si a este tipo de relación con la naturaleza unimos la posesión de una tecnología avanzada, las “oportunidades de supervivencia serán las mismas que las de una bola de nieve en el infierno”. Estas afirmaciones de G. Bateson configuran una dura acusación contra la fe bíblica en el Dios creador o, al menos, contra la interpretación occidental de esa fe.
Ya en el campo teológico, L. White, J. Cobb, C. Amery y otros han hecho acusaciones semejantes. Para estos autores, el mandato del Génesis de “dominar la tierra” (Gn 1,28) comportó consecuencias desastrosas en la época de la Revolución Industrial. La cosificación, manipulación, degradación y destrucción del medio ambiente encontraría en el relato Sacerdotal de la creación una raíz profunda. L. White critica por igual la ideología subyacente a la ciencia moderna y a la visión antropológica de la Iglesia, pues ambas presuponen algo común: la consideración del hombre como alguien radicalmente superior y destacado en el seno de una naturaleza desacralizada por la ciencia y por la fe cristiana. La crítica contra la arrogancia de la Civilización Industrial se aplica ahora también a las Iglesias y al hombre cristiano occidental. Según L. White, el orgullo y el distanciamiento cristiano respecto de la naturaleza -que encontrarían su fundamento en la teología de la creación- penetran hondo en la ideología moderna del progreso y en el modo como se ha desarrollado y aplicado a la técnica.
En consecuencia, el cristianismo es acusado, al menos parcialmente, de haber dado fundamento y de alimentar el proceso seguido por la Civilización Industrial, con todas sus aberraciones. Las antiguas críticas de alienación, de huida del mundo, de cerrazón al progreso, y otras semejantes, dan paso a nuevas acusaciones en sentido contrario: el cristianismo tendría una gran parte de culpa en el descontrolado dinamismo del progreso moderno y en la hybris de la Civilización Industrial, que están degradando gravemente el medio ambiente y llevando al hombre muy cerca de la autodestrucción. El cristianismo es acusado de estar al servicio de la muerte: en el pasado porque no favorecía, sino que combatía, a las fuerzas del progreso que estaban (supuestamente) al servicio de la vida y del bienestar de todos. Ahora por estar impulsando un progreso que es un destructor mortal de la vida.
Así como fue necesario responder a las imputaciones de alienación, es indispensable hoy afrontar la acusación de que la fe cristiana está en la base de la crisis ecológica actual. Intentaremos responder en la sección siguiente, con el objetivo de preparar el terreno a una correcta teología de la creación que pueda dar su contribución positiva a la búsqueda de una salida al problema de la crisis ecológica.
(Aportaciones teológicas sobre el problema ecológico)Alfonso García Rubio
20071215
¿HOMO ECONOMICUS O IDIOTA MORAL?
En la Antropología del liberalismo hay un concepto fundamental que se ha acabado convirtiendo en una especie de fetiche a la hora de hablar sobre economía y política: «HOMO ECONOMICUS». Mediante esa expresión se designa una abstracción conceptual o, mejor, un modelo y una previsión que hace la ciencia económica sobre el modelo de comportamiento humano perfectamente racional, que es definido por tres características básicas: el «homo economicus» se presenta como “maximizador” de sus opciones, racional en sus decisiones y egoísta en su comportamiento. La racionalidad de la teoría económica descansa sobre la existencia y las “virtudes” calculadoras de ese individuo, que actua en forma hiper-racional a la hora de escoger entre las diversas posibilidades.
El origen conceptual de este «homo economicus» puede situarse en el libro II de LA RIQUEZA DE LAS NACIONES de Adam Smith (1776). Les propongo leer primero un fragmento (es corto, ¡no se espanten!) para analizarlo a continuación. Dice así:
«En todos los países donde existe una seguridad aceptable, cada hombre con sentido común intentará invertir todo el capital de que pueda disponer con objeto de procurarse o un disfrute presente o un beneficio futuro. Si lo destina a obtener un disfrute presente, es un capital reservado para su consumo inmediato. Si lo destina a conseguir un beneficio futuro, obtendrá ese beneficio bien conservando ese capital o bien desprendiéndose de él; en un caso es un capital fijo y en el otro un capital circulante. Donde haya una seguridad razonable, un hombre que no invierta todo el capital que controla, sea suyo o tomado en préstamo de otras personas, en alguna de esas tres formas, deberá estar completamente loco».
La idea fundamental que rige el comportamiento del «homo economicus» es estrictamente esa: está “completamente loco” quien no maximiza sus preferencias (es decir, aumenta sus ganancias). Y esa maximización puede cuantificarse estrictamente en magnitudes económicas, sea por ahorro, por acumulación o por intercambio. La libertad, si se organiza de forma inteligente, conduce a maximizar la utilidad de los individuos concretos que son considerados a la vez como egoistas y como calculadores.
El «homo economicus» constituye un modelo teórico que pretende explicar cómo actuaría en condiciones ideales el sujeto “perfectamente racional”. Un individuo tal sería exclusivo, excluyente e insaciable o, si se prefiere, sería “maximizador” de sus preferencias: actuaría siempre de manera que consiguiera “más” por “menos”; el modelo da por supuesto que todo lo que hacen los hombres tiene sentido en y para el marcado. Es racional quien toma sus decisiones en términos de “coste de oportunidad”: cada opción (estar aquí en vez de ahí, trabajar en esto o en aquello) conlleva, a la vez e inseparablemente, alguna ganancia y alguna pérdida. Pues bien, será máximamente racional quien mejor sepa escoger en términos de oportunidad entre las diversas posibilidades reales que se le ofrecen. Casarse o no, estudiar o no (o hacerlo más o menos años), tener hijos o no (y, en su caso, cuántos), trabajar en una u otra cosa, etc., tiene unos costes de oportunidad que producirán más o menos bienestar.
En esquema, esa hipótesis surge de un razonamiento más o menos fundado en Hume, en Smith y en Bentham (aunque ninguno lo simplificó tanto como luego lo ha presentado un cierto neoliberalismo) que dice así:
1.- Todo hombre busca la felicidad
2.- La felicidad se logra a través de la posesión
3.- Para que sea posible la posesión de un bien se necesita la propiedad
4.- Sólo la propiedad efectiva de un bien permite su intercambio
5.- El intercambio lo garantiza el mercado
6.- El mercado está movido por dinero
7.- El dinero da la felicidad porque permite
la posesión.
Como se ve, el cogollo del problema se halla en el significado de la palabra “posesión”. Posesión es el remedio a la necesidad material y cuantificable que se concibe como una situación de falta. Resultaría así más feliz quien posee que quien no posee; y se entiende que esa posesión permite subvenir a las “necesidades” de los individuos.
Para comprender la significación del «homo economicus» conviene situarse en la mentalidad empirista del siglo 18. En una concepción del mundo propia de sociedades casi preindustriales, con fuertes déficits de alimentación, de salud y de cultura, podía resultar más o menos claro qué significaba “necesidad” y cúal era la manera de subvenir a ella. Se necesitaba comer, saber y curar; y la forma de hacerlo pasaba por lograr que la economía creciese. En tiempos de Adam Smith la acumulación de capital era todavía muy rudimentaria –mientras los bienes de la naturaleza parecían inagotables– y eso justificaba socialmente la ideología del crecimiento, sobre la que Marx ironizó que constituía «la Ley y los Profetas» del liberalismo; además la realidad del comportamiento del «economicus» era obvia: describía un sujeto fácil de encontrar en la tipología de los emprendedores.
Consumir, ahorrar o invertir eran las opciones racionales que según la economía clásica permiten satisfacer necesidades. Pero hoy por hoy podemos preguntarnos si esas tres opciones son necesariamente traducibles a bienes y servicios, o si nuestras necesidades pueden expresarse ya en otras formas. Tal vez hoy a un «economicus» postmoderno y postmaterialista le beneficia más utilizar que poseer. Cultivar relaciones sociales, dedicarse al ocio o colaborar gratuitamente en asociaciones cívicas no pueden identificarse sin más con ninguna de las tres opciones clásicas al alcance del «homo economicus», pero son también acciones que maximizan prefrencias.
Pierre Lévy en su libro WORLD PHILOSOPHIE (2000) llega a suponer que en una sociedad de la información el auténtico «economicus» será el «homo academicus» que pondrá su conocimento en el mercado y establecerá nuevos tipos de relación social basados en la “cooperación competitiva” de las ideas. La competición económica, que exige a la vez colaboración empresarial, se deslizaría así, sin romper con la lógica de la eficacia del mercado, hacia una competición en el conocimiento.
Después del capitalismo “macho” (de los altos hornos al coche) y del capitalismo “hembra” (de la linea blanca y el pequeño electrodoméstico hogareño) hoy vivimos en el capitalismo “narciso” (el del culto al cuerpo, la ideología de la salud, los productos desnatados y descremados). La pregunta es si la racionalidad de este capitalismo postindustrial se sigue planteando en términos de “economicus” cuantitativo, o si se exige al consumo un plus más o menos “estiloso” de calidad, de diseño y de ideas, por encima de la pura acumulación cuantitativa. Tal vez hoy, en sociedades postmaterialistas, lo que se acumula ya no es dinero, sino “sensaciones” o “estilo”. De hecho, incluso nuestro ideal de ciencia postmoderno, mucho más escéptico que el del viejo positivismo (“macho”), o que el falsacionismo (“hembra”), quiere tener presente las consecuencias sociológicas y ambientales de nuestras decisiones tecnológicas y no sólo imponerlas despóticamente
En tiempos de Adam Smith el ideal de ciencia era newtoniano: la ley de la gravitación universal aparecía como el modelo de ley física que garantiza el equilibrio. Eso se podía traducir también a términos empresariales: se daba por supuesta la existencia de un equilibrio ideal en la economía (el que establece el mercado) como lo hay en el universo. Smith, y su maestro Hume, eran buenos conocedores de la teoría de las necesidades de Epicuro y creían como el filósofo helenístico que la felicidad se halla en poseer “lo natural y necesario”, mientras que aspirar a lo no-natural y no-necesario es fuente de miseria humana y de embrutecimiento. Hoy, sin embargo, son “lo no-natural” y “lo no-necesario” el motor principal de los mercados en las economías desarrolladas (que hacen crecer la economía, además, a un coste brutal para el equilibrio mental y la felicidad no material de los individuos). De hecho, actualmente menos del 3% de los flujos dinerarios mundiales se dedican al pago de bienes y servicios y más del 95% del dinero que se mueve en el mundo es especulativo; por lo tanto no está nada clara la racionalidad de los movimientos de capitales desde el punto de vista de la economía productiva.
La maximización de las opciones típica del «homo economicus», llevada a su extremo, se vuelve además incompatible con otro elemento nuclear para la existencia del capitalismo: la confianza. Una broma muy típica entre profesores de economía dice que: «Ninguna “buena madre de familia” permitiría que su hija se casase con un “economicus”». La filósofa feminista Victoria Held se pregunta incluso: «¿Qué sucedería si sustituyéramos el paradigma del hombre económico por el de la relación entre madre e hijo?». Desde un punto de vista estrictamente liberal, la respuesta a esa pregunta retórica sería sencilla: “aumentaría el paternalismo, crecería el chantaje sentimental de los viejos sobre los jóvenes y disminuiría la innovación social”. Pero que la pregunta de Held sea demasiado ingénua para un liberal, no significa que deba pasarse por alto una intuición que merece análisis más detallado: con el modelo de “economicus” convertido en dogma para uso de escuelas de negocios, se hace muy difícil mantener los valores morales que supuestamente dan sentido al capitalismo.
Todo el capitalismo se fundamenta sobre la “fiducia” (de donde “finanza”) que etimológicamente hablando proviene de la “fide” [fe]. Pero si lo único importante es maximizar mis opciones, entonces podríamos preguntarnos si, contando con una adecuada ratio entre coste y beneficio, no resultaría provechoso engañar a la propia esposa, robar a los proveedores y clientes, o optar por la mentira en la oficina y por el fraude fiscal. Cuando el único criterio de valor es el aumento imparable de “profits”, entonces ¿la misma racionalidad de un sistema maximizador basado en el egoismo, no nos llevará necesariamente a preferir el engaño si es útil para mejorar la cuenta de resultados?
Por si fuera poco, la hipótesis según la cual el «homo economicus» expresa la racionalidad estructural del comportamiento humano no acaba tampoco de funcionar. Encontraríamos muy fácilmente elementos emocionales, subjetivos e ideológicos que se imponen sobre nuestras opciones económicas y que “al cálculo resisten”. Y, de hecho, el propio John Stuart Mill afirmó que confundir el dinero con la felicidad equivale a tomar la parte por el todo. En el cap. 4 de UTILITARISMO, Mill argumentó que:
«el dinero no se desea para conseguir un fin, sino como parte del fin. De ser un fin para la felicidad, se ha convertido en el principal ingrediente de alguna concepción individualista de la felicidad. Lo mismo puede decirse de la mayoría de los grandes objetivos de la vida humana –el poder, por ejemplo, o la fama–; sólo que cada uno de éstos lleva aneja cierta cantidad de placer inmediato, que al menos tiene la apariencia de serle naturalmente inherente; cosa que no puede decirse del dinero»
En otras palabras: para Mill el dinero constituye un ingrediente (una parte) de la felicidad, pero no consiste en el único contenido de la felicidad cuya intensidad y permanencia (criterios clásicos de valoración utilitarista) no es realista valorar sólo en términos dinerarios, sino que implica los elementos cualitativos que la naturaleza nos proporciona. En palabras de Mill: «La felicidad no es una idea abstracta, sino un todo concreto y éstas [dinero, poder, fama] son algunas de sus partes [pero] La vida sería poca cosa, estaría mal provista de fuentes de felicidad, si la naturaleza no nos proporcionara cosas que, siendo originariamente indiferentes, conducen o se asocian a la satisfacción de nuestros deseos primitivos, llegando a ser en sí mismas fuentes de placer más valiosas que los placeres primitivos (...) La virtud, según la concepción utilitaria es un bien de esta clase».
Suponer que un individuo es siempre maximizador de preferencias significa considerar que otras opciones virtuosas no económicas (por ejemplo, la pertenencia a una comunidad, la lealtad a unas ideas...) resultarían siempre rechazadas cuando se nos ofrezca alguna otra posibilidad más rentable. Pero, como sabemos, afortunadamente, por muchas experiencias cotidianas, ello no siempre es así: las alternativas comunitarias pueden ofrecer mayor “utilidad agregada” que el individualismo posesivo. La antropología pesimista del «economicus» no es científica porque no cumple con lo que debe ofrecer una ciencia: no es universal, no vale para todos los humanos, ni se deba suponer que están “completamente locos” quienes investigan otras opciones, aunque así lo sostenga el texto de Smith... Parece más sencillo proponer la hipótesis de que no todas nuestras preferencias son convertibles en moneda. O incluso, razonando más cínicamente, tal vez habría que suponer que el capitalismo “ya no necesita” que todo sea convertible en moneda. Aceptando que, efectivamente, vivimos en una sociedad de personas inteligentes que toman decisiones racionales, cabe preguntarse ¿por qué debería ser más racional un trabajo agotador encaminado a conseguir sólo “la última moda” que otro más descansado pero con menor remuneración crematística? ¿Es verdaderamente racional ser «homo economicus» para morir de estrés en el empeño?
La sociología nos ofrece dos criterios para evaluar la racionalidad de una decisión. La “racionalidad” puede ser definida en términos de consistencia o de maximización de las decisiones que toman los individuos. El criterio de consistencia supone que yo decido algo porque es coherente con otras decisiones anteriores que ya he tomado y con un conjunto de intereses, grupos y asociaciones, en los que me muevo; pero se trata de un criterio interno, de base psicológica y no contrastable empíricamente. Una decisión puede ser, a la vez, consistente y fracasada.
Por ello, cuando pretendo evaluar si alguien ha logrado éxito al ejecutar una decisión necesitaré disponer de algún criterio externo, objetivable: la maximización del provecho nos ofrece ese criterio intersubjetivamente válido. En tiempos de Adam Smith no existía todavía el concepto de economía hoy vigente (economics) que se basa en el cálculo de utilidad marginal. La disciplina se denominaba entonces “economía política” y Smith no era profesor de economía (por entonces no reconocida aún como disciplina académica) sino de ética. Eso ha sido recordado por A. Sen y sería interesante releer el cap. II del libro Iº de «La riqueza de las naciones» para no olvidar que, por ejemplo, Smith era partidario del “salario mínimo” (cuya sola mención enfurece hoy a los neoliberales) y se indignaba –al contrario de Marx, por cierto– con la explotación inhumana de los mercados asiáticos por el imperialismo británico.
La opción de Adam Smith por la maximización y por el crecimiento como criterio tenían una indudable base moral: se trataba de enaltecer el trabajo productivo, el ahorro y la inversión por encima del consumo (en eso se alejaba de Mandeville, por ejemplo). Distinguir entre “riqueza” (que a Smith no le interesaba excesivamente en sí misma, sino como instrumento para hacer cosas) y “crecimiento” (que para él constituía un elemento necesario para evitar la pobreza) era en lo básico una innovación conceptual útil para la economía pero desde su óptica resultaba inseparable de una opción moral, porque sin crecimiento económico no hay oportunidad para los pobres.
En la sociedad industrial el crecimiento económico, que es el objetivo que justifica la actuación del individuo maximizador y racional, constituía la única manera de evitar que los pobres fuesen cada vez más miserables y que los salarios disminuyesen en su poder de compra. “Crecer” es como la varita mágica de la economía; el crecimiento puede compararse a la acción de la fuente y de lluvia con respeto al rio: si la fuente se seca y no llueve (crecimiento) el rio (riqueza) simplemente se secará. Pero hoy no estamos en el siglo XVIII, tenemos Internet y robótica a precios ridículos: nos dirigimos a una sociedad de la información que aspira a ser “sociedad del conocimiento”. Así que la pregunta es obvia: ¿crecer o distribuir? El «homo economicus» del liberalismo se ha ido convirtiendo en un “idiota moral” y en un peligro para la economía real, e incluso para las reglas de imparcialidad que deben presidir la libre competencia en la teoría liberal.
En su única conferencia pronunciada en España, en 1930, Keynes afirmó que:
«Cuando la acumulación de riqueza ya no sea de gran importancia social, habrá grandes cambios en los preceptos morales. Podremos librarnos de muchos de los principios pseudomorales que han pesado durante doscientos años sobre nosotros, siguiendo los cuales hemos exaltado algunas de las cualidades humanas más despreciables, colocándolas en la posición de las más altas virtudes».
La pregunta es un momento tal no ha llegado ya en la hora de la sociedad postindustrial o de la sociedad de la información. Salvar el elemento ético del liberalismo (su valoración del esfuerzo personal, de la libre iniciativa, de la personalidad creadora) tal vez se ha hecho incompatible con una economía especulativa que, a base de buscar un crecimiento desaforado e inmoral, empieza a autodestruirse (y que ahora mismo ha empezando a financiar especulaciones improductivas devorando los fondos de pensiones, es decir, las reservas de futuro de sus propios partidarios). El futuro –sostenible y reformista– del capitalismo tal vez no dependa de la competencia sino de la cooperación competitiva y demanda una lectura cualitativa del concepto de “beneficio”, que incluya la responsabilidad social... (es decir, que sea capaz de recuperar la vieja idea “política” de la economía). Tal vez la hipótesis del “egoísta racional” permitía una evaluación clara de las decisiones racionales para sociedades de escasez. Pero suponiendo una concepción de racionalidad más amplia, el «homo economicus» debe ser evaluado como una hipotesis errónea: un ser unidimensional o, lo que es lo mismo, un “idiota moral” que nos conducirá directamente al “choque de civilizaciones”. Y suponiendo que no sea usted un fanático, un famélico o un farsante, no creo que le guste ver ese escenario de egoismo elemental autodestructivo.